Capitalismo y diseño en México

Capitalismo, diseño y negocios en México

De ser un importante sector de la economía, la industria del juguete pasó a ser maquilador

 

Por Arturo Acosta

El diseño gráfico e industrial llegó a los salones de clases mexicanos a finales de los años sesenta. La idea básica de los temerarios centros de estudios, privados como públicos, era actualizar el sistema educativo nacional. El de los audaces alumnos era incursionar en una novísima profesión. El gobierno por su parte se limitó a avalar a los futuros diseñadores gráficos e industriales.

Hasta aquí mucho entusiasmo, pero ¿y las empresas sabían de estas nuevas carreras?, ¿requerían las compañías, que se sometían al programa Sustitución de importaciones establecido durante el sexenio de Manuel Ávila Camacho?

Programa que, por cierto, contribuyó más tarde a un milagro económico mexicano. Aquí conviene resaltar el trinomio, —escuela, gobierno, empresa— donde Alemania y Japón destacan. Países que posterior a la Segunda Guerra Mundial, y con una política económica donde aparece el diseño, se levantaron de entre los escombros. Y para demostrarlo, Sony y las armadoras de carros niponas son prueba fehaciente.

Todo en un económico paquete

Regresando a los orígenes del diseño en México, las escuelas con los profesores, los planes de estudio, los alumnos y el gobierno avalando las cédulas profesionales son insuficientes. Quedan fuera los estímulos y las necesidades del estado y las empresas, donde el primero define y administra los rumbos de la sociedad, y las segundas, que proveen de productos y servicios a la sociedad incluido el gobierno. En el trinomio mexicano algo andaba mal desde el inicio. En 2016, como parte de una crisis socioeconómica, hay una sobre oferta de diseñadores, posponiendo por otra parte el análisis de su calidad y el enfoque de su educación (emprendedor, empleado, investigador, promotor, en promedio “sólo se enseña a diseñar”).

Las compañías, siempre que pueden, ahorran costos. Evitan contratar diseñadores y cuando lo hacen solicitan la capacidad de diseñar un sitio web, un catálogo para impresión digital, el volante de su página en Facebook. Y claro editando y retocando todas las imágenes y como valor agregado elaboración y edición de videos. Todo en un económico paquete.

Probablemente cuando uno de los hombres más ricos ofrece servicios de telefonía con celulares diseñados y producidos en sociedades donde el diseño mantiene un importarte presencia, algo nada mal. Sobre todo cuando cuenta con los recursos para producir su propia línea de teléfonos.

Publicado originalmente en Blasting News:
http://mx.blastingnews.com/economia/2016/04/capitalismo-mexicano-y-el-diseno-como-ventaja-competitiva-00875711.html